Sé que tuve culpa porque en algunos momentos en que pude haber adelantado más bien me dediqué a adorar a Wilson, santo dios de la WEBA... Pero es que uno tampoco es que sea superniña, ni lo pretendo. Ser una de estas supermujeres que son altas ejecutivas, super amas de casa, excelentes amantes y casi modelos de revista... na, yo soy una mujer de a deveras.
Y es que hubo ocasiones en que por más que me obligué resultó imposible escribir nada. Y esa sensación de ahogo que me fue invadiendo hace unos meses: me han robado mi vida, necesito recuperarla urgentemente.
... Y de alguna manera es cierto, hoy respeto profundamente a quienes deciden estudiar de manera independiente y a distancia. Es ya de por si complejo, difícil y hasta doloroso por el aislamiento al que uno se ve sometido. Y eso que considérome una mujer que saborea profundamente sus momentos de soledad. Bueno a todo eso habría que añadir lo mal organizado, pésimamente diseñado master, aderezado con la negligencia con que todo en él está ¿organizado?.
Hace un par de meses me sentía al borde de un ataque de histeria, con el llanto y el enfado a flor de piel, atormentada por tanta exigencia en el trabajo, en el master, y tan poco tiempo para mi vida.
Un día mis hermanos me dijeron que ya iba a ser el concierto ¿cuál concierto? Pues el de The Cure. Coño, yo ni sabía que venía Bobertito Smith, y además que tenía boleto y que tenía que dedicarle toda una noche de sábado, cuánta blasfemia, pero si tengo tanto que hacer cómo me voy a dar el lujo de irme a un concierto... nótese el grado de desequilibrio mental al que estaba llegando. Bueno, que al final fuí al concierto al que estuve a punto de no ir y poner acá en el blog un anuncio para rifa mi entrada. Bueno, ese concierto es uno de los más magistrales y maravillosos que he vivido en los últimos años... y mientras ese concierto transcurría, me di cuenta de algo... algo que poco a poco se había ido gestando dentro mío casi sin darme cuenta, y que me hacía sentir más tranquila y serena.
Bueno, pero además me enteré que tenía boleto para asistir al concierto de Soda Stereo. Hace tiempo que había perdido a Soda,junto con, como ahora voy descubriendo, muchas otras cosas de mí vida para las que ya no me había quedado tiempo. Tuvo mucho que ver que mi cuñada y mi hermano me contaran todas esas historias entre Ceratti y Melero... qué les puedo dicir, los celos... ja ja ja.
Bueno, pues en los días previos al concierto una gran emoción me fue invadiendo... también de este estuve a punto de regalar, rifar, rematar mi boleto, me parecía demasiado perder una noche de viernes a tan pocos días del límite de entrega de las materias que debía. Y entonces recibí un obsequio maravilloso: un dvd con casi que toda la discografía de Soda Stereo, y es "unico en el mundo, porque sólo existe un ejemplar, y fue hecho para ti". Joder, ante semejante cosa, no tuve más que dedicarme a redescubrir la música, las letras, la maravilla que es Soda. El día del concierto he brincado, bailado, cantado, gritado, desgarrado como loca... como hace tanto tiempo no me sentía, libre, libre, libreeeeeeee..... ha sido la terapia de desestrese más extraordinaria.
Hoy, a unos días (el 1 de diciembre es la fecha límite) de entregar las materias que debo, una ya ha sido concluida, logré por fin acabar con Filosofía del Software Libre y entregar un ensayo que honestamente me dejó muy satisfecha y que espero pronto poder compartirles en un nuevo proyecto al que pienso dedicarme el próximo año. Y anoche me dormí por ahí de las 5:00 am, pero ahora sí, me parece que ya casi logro terminar mi página web accesible.
Quedará entonces terminar una tesina, un cd interactivo y una página web para el 15 de diciembre, primer entrega, esperar observaciones, y entregar el trabajo final para el 15 de enero. Así, no habrá ya entonces más que esperar a finales de enero que vengan los españoletes a aplicar los examenes de titulación y esta pesadilla se habrá terminado.
Hoy sin embargo, ya no siento angustia, ni pesades, ni este coraje tremendo que tenía hacía tanta negligencia destilada por esta gente del master.
Poco puedo hacer respecto al paso del tiempo, y haré lo mejor que pueda y hasta donde pueda. Que esto no se merece que le deje empeñada mi vida, mi tranquilidad, mi salud.
Además en estos últimos días me he reencontrado con cosas que siempre me han fascinado y a las cuales ya casi no prestaba atención.
Arturo... por ejemplo, Mi señor Rey Arturo, mi querido Al, ahora allá en la Isla del Inglaterra me ayudó a recordar la gran pasión que las historias de Arturo logran despertar en mí.
Bueno, que hasta ejercicio he comenzado ha hacer... he encontrado que me ayuda a concentrarme, que a últimas fechas (el agotamiento mental es a veces brutal) de plano no se me da: horas intentando escribir algo coherente y frente a tanto esfuerzo, cuando mucho logro dos parrafos como resultado.

Además mi vena musical, joder, que falta me hacía recobrarla, hace tanto no bailaba y cantaba yo sola hasta acabar tirada de exahusta.
Y es que encontré el Aliento que en el momento en que más desesperada, angustiada, estresada, agobiada estaba, necesitaba.
Gracias a ti... porque no fue antes, no era después... simple y sencillamente, es ahora.
"...Y yo no buscaba a nadie... y te vi"





0 comentarios:
Publicar un comentario