Hoy por la mañana fuí a la oficina de correos.
Fue especial, he visitado esa oficina infinidad de ocasiones. He visto a tantas mujeres pasar por esos aparadores... cansadas, enfadadas, debe ser una rutina infinita y brutal, tratar con gente, una y otra vez explicar cómo se llena una forma, dónde poner direcciones, qué paquete se puede envolver con cinta adhesiva, cuáles no... qué se puede enviar, qué no. Cuánto tarda en llegar un paquete... y cuántas veces he descubierto nuestra olímpica ignorancia como país de la geografía... y si alguien tiene duda de las inmensos lazos que nos unen ahora con Estados Unidos, en muchos más sentidos que hace unos años, basta visitar cualquier oficina de correos: Enviar algo, cualquier cosa, a un lugar que no sea Estados Unidos es casi una proesa. Curiosamente yo envié muy pocas y contadas cartas para allá... el corto tiempo que mi primer Ulises (de dónde vine yo a sacar alma de Penélope) estuvo en esas tierras.
Antes fué Francia... años visitando cada sábado esa oficina y dejando un sobre, una sorpresa, un regalo viajando a París... qué magia la del correo.
Después fu España: Valencia, Barcelona, Madrid...
Mi última gran recurrencia fue Buenos Aires...
Y todas estas ciudades fueron tan difíciles de encontrar para las mujeres cansadas y aburridas de la oficina de correos porque todo siempre va a Estados Unidos, al norte, al norte... y yo de contreras buscando siempre caminos alternos, no al norte, no al norte...
Pero hoy había una emoción especial, un entusiasmo particular... y es que al fin, lo logre: Cuatro ejemplares de la tesina y el cd están ya depositados en Mexpost y rumbo a Madrid. Creo que lo he logrado.
Faltan dos pequeños pasos más, pero bueno, la parte más compleja se ha concretado. Que gran y enorme peso me se ha ido de mis hombros.
Como una meta personal me había propuesto terminar antes del domingo, no podía soportar la idea de llegar a mi cumpleaños sin haber concluido esta etapa.
En diciembre hice muchos planes de cómo sería este año. En poco menos de un mes y medio me ha quedado claro que no tengo derecho a hacer ningún plan, las cosas iran por caminos que ahora tengo claro yo no voy a poder controlar.
Un nuevo año inicia en mi vida. Desde hace algunos meses han sucedido tantas cosas, personas que hacía tiempo no veía reaparecieron, para recordarme lo mejor de la mujer que había sido... y que no debo perder ni olvidar en la reconstrucción de la comienzo a ser. Ciclos se han cerrado, otros lo están haciendo.
Quizá lo más cierto y seguro que veo en el horizonte cercano es la incertidumbre. Quizá lo único que de todos mis planes de diciembre que se cumplirá fue aquella sentencia de este año lanzarme al vacío, de hecho, no fue necesario que yo me lanzara, de pronto me he descubierto en él... y como dije aquella tarde... Más me vale haber aprendido a volar, porque de otra forma, me voy a romper la madre... y bueno, aquí voy, revoloteando, intentando mantener el equilibrio, planeando... vamos, aún no me estampo con nada... confió en no hacerlo.
Desde hace un par de días me siento extraña, como si regresara de un gran y arduo viaje... ha sido intenso, muy intenso... y quizá uno de los más grandes anhelos que tenía, no he podido realizarlo, y por como veo las cosas, tardará un poco, pero espero por fin poder descansar... estoy agotada.
Gracias por todo su apoyo, sus palabras de aliento, su paciencia, en fin, todo, todo, todo....
Los quiero.




4 comentarios:
Ah, si, aprender a vivir en la incertidumbre sin angustia ni temor. Aprender que es bueno planificar, pero no aferrarse a la ruta pre-establecida. Seguro que se te da bien, al principio es un poco dificil, pero se le acaba cogiendo el tranquillo.
Te extrañamos bastante Bru. Ahora habrá que ir descubriendo a la nueva Strega que surge tras este dificil proceso.
Besos y abrazos mil.
Bueno, aquí no puedo decir nada, porque vengo a ser algo como Miss Agonías 2008, pero un compañero de clase me dijo algunas verdades no hace mucho:
"Si te empiezas a agobiar en septiembre ¿qué vas a dejar para junioi?"
No es que arregle mucho, porque se refería a las fechas de unos exámenes...o tal vez sí. Pero lo más importante fue, con toda la calma del mundo, cuando dijo:
"En este mundo estamos para ser felices".
A lo mejor es cierto.
Queridas mias, sabias son sus palabras... he llegado a este nuevo año en mi vida en un atrabancado proceso, y bueno, quizá la misma inercia me ha llevado a tener una semana inteeeeensa, pero feliz, reencontrándome con mucha gente que quiero y lo más importante, conmigo misma :)
Permítame felicitarla y decirle: ¿Ya ves como si se puede? :)
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