abril 12, 2008

El hombre que fue Drácula

ELLEN: ¿Que hay de Mina?
STOKER: Un gran personaje ¿no es así?
ELLEN: ¿Es acaso una burla?
STOKER: ¿Perdón?
ELLEN: Una mujer que tiene la mente de un hombre,virtuosa, independiente, valerosa.
STOKER: No sé a qué te refieres
ELLEN: ¿En quién pensabas cuando concebiste ese personaje, Bram?
STOKER: ¿Por qué la pregunta?
ELLEN: Porque lleva días atormentándome
STOKER: Fueron muchas inspiraciones
ELLEN: ¿Cómo cuales?
STOKER: Es una crítica a los papeles de género de nuestra época. Es un objeto de deseo... y de temor para el hombre
ELLEN: Pero hay algo más
STOKER:No sé que es lo que quieres escuchar
ELLEN: ¿Quién fue tu modelo?
STOKER: No sé a qué te refieres
ELLEN: ¿Quién es Mina?
STOKER:¡Eres tú! ¿Contenta? Eres tú...




Hablando de azares y causalidades, de que la vida es como un kaleidoxcopio que un leve giro hace que los colores y las formas sean unas y un instante después las mismas piezas crean un escenario tan diferente, les contaré de esta obra de teatro: El hombre que fue Drácula.

Hace poco más de un año conversaba con una compañera del trabajo y del master, descubrimos una coincidencia en nuestras vidas que ninguna de las dos imaginaba en la otra: nos fascinan las historias de vampiros…

Hace algunos años tuve la oportunidad de asistir a un curso que impartió Vicente Quirarte en la Facultad de Filosofía y Letras sobre Drácula, curso que evolucionó y se convirtió en un maravilloso diplomado al que yo no pude asistir, pero ella sí, y así fue como conoció y descubrió el mundo de los vampiros… la charla nos llevó a descubrir que teníamos conocidos en común y nos ayudó a acercarnos más.

En diciembre pasado me contó que como producto de ese trabajo en el diplomado un compañero de curso había escrito una obra de teatro donde se hablaba del proceso creativo de Bram Stoker durante la redacción de la obra que lo llevó a la inmortalidad: Drácula.

Me contó que la obra estaba presentándose… hice lo posible por asistir, pero el acelerado y presionado fin de año que tuve me lo impidió.

Durante la pasada Feria del Libro de Minería, de pronto descubrí un libro que llamó mi atención por los colmillos… me acerqué y vi el título: El hombre que fue Drácula. Leí un poco la contratapa y recordé la trama que mi amiga me había relatado, era el libreto de aquella obra de teatro. Compré el libro y en el estand me comentaron que la obra se había vuelto a poner en escena en el Centro Cultural Universitario.

Me parecía ya que eran demasiadas apariciones de esta historia en mi cotidiano, Pilar Pedraza hace decir a mi bruja favorita en La fase del Rubí: "Yo acepto siempre las llamadas, porque prefiero las turbulencias del fondo a la calma inerte de la superfice." Así que, asistí a verla.



Fue una grata experiencia… Para quienes gustan de Drácula, es una obra llena de guiños de ojo, es exquisito ir descubriendo personajes, momentos, los instantes que fueron entretejiéndose para conformar uno de mis libros indispensables. La obra nos muestra la vida de Bram Stoker y su intensa relación con Henry Irving, el actor que “absorbió” su vida durante más de diez años y quien inspiraría uno de los más importantes y significativos personajes de la literatura universal, el vampiro por excelencia: Drácula. La puesta en escena es buena, así, a secas, me parece que los personajes femeninos (Elena de Haro como Ellen Terry y Priscilla Pomeroy como Florence Balcombe Stoker) son más bien flojas y faltas de fuerza y desarrollo escénico, en lo particular, me parece que el personaje de Ellen Ferry (quién inspiraría a Stoker para crear su Mina), debe ser fuerte, pasional y sensual, lo que finalmente Elena de Haro, quien se siente más bien contenida (de hecho en ocasiones parece que contine la voz en la garganta, que no fluye natural, sonando en ocasiones hasta empostada), no logra desarrollar en su actuación.

A lo largo de la obra escucharemos hablar de Allan Poe, hará acto de presencia Sir Arthur Conan Doyle… conoceremos al doctor Armenius Vámbéry quien ayudó a Bram a conocer el mundo de los vampiros y quien le ofrecería información sobre Vlad Tepes y en quien se inspiró Stoker para crear a Van Helsing.

La obra dura dos horas, consta de dos actos. No se hace pesada, al menos no lo fue para mí que en cada escena descubría algo inquietante e interesante, mi querido acompañante, un renombrado investigador del Instituto de Filológicas de la UNAM y catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras y de la Universidad del Claustro de Sor Juana de cuyo nombre no quiero acordarme, no dejaba de bromearme y molestarme respecto a estas “cosas extrañas de vampiruchos que me gustan a mí”… pero una vez más quedó comprobado que una historia de espantos o vampiruchos (en este caso además no lo es) no significa que sea menos frente a otro tipo de literatura, finalmente mi querido fan de la mostaza de Dijon salió muy contento y satisfecho.

Más aún, considero que el hecho de que la obra se sostenga durante las dos horas sin problema es debido a que se sustenta en un buen argumento, personajes sólidos y coherencia narrativa, aquí debo destacar que me parece indudable e innegable la intervención de Vicente Quirarte en este sentido… en el desarrollo de la historia es posible descubrir varias de sus tesis y afirmaciones respecto al tema vampírico.

Así, para los fans e iniciados, una excelente fuente para conocer más en torno al máximo vampiro con un mínimo de sangre, colmillos y aleteos. Para los que no, una seguir adelante, por propia voluntad, y conocer más a los seres de la noche.

Mención aparte merece “La Bestia”, si asisten a ver la obra, creánme, es uno de los personajes más entrañables.

Salí de la obra con unas ganas enormes de volver a hacer teatro, por ahora, voy a estudiar el papel de Ellen... quizá esa es la llamada...

Como nota curiosa diré que desde el momento en que hace su aparición en escena Elena de Haro, pensé en mi querida Errantus Aquila… y mi sorpresa fue en aumento cuando la escuché decir: “Cuidado con los sueños, pues tarde o temprano se cumplen”… frase tan cercana a el Ten cuidado con lo que deseas, se te puede conceder… de mi querida Aguilita =)


El hombre que fue Drácula
Roberto Coria
El joven Godot
México, 2007

El Hombre que fue Drácula se presenta en:
Teatro Juan Ruiz de Alarcón
Centro Cultural Universitario
Hasta el domingo 20 de abril
Sábados y domingos 12:30 horas
$100

5 comentarios:

Errantus dijo...

Querida brujis, no hacía falta invocarme, hablar de vampiros llama de inmediato mi atención. Sabe que con semejante reseña me has afilado los colmillos. Espero poder encontrar todavía la puesta para mediados de Mayo, que es cuando retorno.

Besos mil y perdona que no avisase, pero tomé la decisión final de venirme a la brava el domingo anterior a las 8 pm. No iba a seguir teniendo cuidado con mis deseos. ;)

Strega: Mater Tenebrarum, Dame Merencoly. dijo...

Querida mía, estaré pendiente de la obra y en cuanto sepa si continua en el CCU como si lo hacen en otro lugar yo te invito de inmediato a verla.

En realidad toda mi quejiquez ha sido porque me hubiese encantado acompañarte al aeropuerto y ser recíproca contigo con todo el apoyo que me dieron cuando yo brinqué el charco por vez primera =) Goza y diviértete mucho.

Besotes.

clau dijo...

Ay, cuando leo comentarios así sobre obras de teatro que se exponen tan lejos de donde estoy, me dan ganas de teletransportarme aunque sea por una única vez en mi vida.

Me alegro que la hayas disfrutado, Gaby. Tiene toda la pinta de ser súper interesante.

Un beso.

Ál dijo...

Wow....como clau, quisiera teletransportarme y ver esa obra, suena excelente, yo también siempre he sido cautivado por los vampiros y sus historias, y la de Stocker es punto de referencia se quiera o no.

Bueno, después de sacarme una buena envidia, te envío muchos abrazos desde el otro lado del charco amiga.

Strega: Mater Tenebrarum, Dame Merencoly. dijo...

Ay, queridos míos, yo por mí encantada de tenerlos acá e irnos a ver la obra... Dale Clau, que tendrías que hacer un día el viaje y venir a visitarnos, ahora que regrese Alwar, y me traes alfajores y a él yerba (mate, mal pensados, mate)